Hablemos del Pingüino y sus hazañas; por lo menos de una, la que casi le gana una madriza por los de cuarto: el Cagüamazo. Ya todos en sexto, y seguramente en cuarto, saben lo que sucedió en la fiesta de Julian, alias el "Dientes Fríos"... El Ping, estando fuera de sus facultades mentales (como siempre), en algún punto de la fiesta se dijo a si mismo: "¡vamos a hacer esto divertido!"; tomo una chela vacía, y la lanzo desde el techo, allí, a que caiga sobre algun pendejo inadvertido. Y asi fue.
Aprovecharé también esta ocasión para reflexionar sobre Peloconcha. Gracias a el, Richi Esponja, ya no sufre del desprecio social del que solo unos pocos en el pasado han padecido; recordemos sus nombres (o seudonimos): Horario, Dios Kevin, ect...
Y finalmente, el Prepucio. Si tuviera una moneda de cinco centavos por cada vez que, durante su clase, pone su rostro de depresivo, mis hijos tendrian un futuro economico asegurado. A continuación, algunas de los pensamientos, que seguramente, pasan por su mente al dar clase:
- "Yo prometia tanto para el futuro."
- "Todos decian que seria alguien importante cuando sea adulto."
- "Tantos estudios, tanta dedicación... ¿Para qué?"
Si lo anterior fue muy ojete, pues, ni modo.
Y con eso los dejo, espero ver mas articulos en este blog en los proximos dias, tambien he empezado el proyecto de documentar la prepa, aunque sea en la ultima semana de clases. ¿Reflexion final? No odien, solo odien a los que odian.
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